
Numerosos automovilistas pasaron la noche del lunes dentro de sus vehículos, autobuses y transporte pesado entre los kilómetros 95 y 98 de la ruta Interamericana por derrumbes que obstruyen el paso.
Uno de los afectados dijo a Prensa Libre que existen unos mil vehículos varados en ambos sentidos de la vía.
Los carros no han podido movilizarse hacia otros destinos porque están atrapados por al menos cuatro derrumbes a lo largo de ese trayecto y temen que en cualquier momento haya otros que los ponga en peligro.
El Ministerio de Comunicaciones registra cuatro puntos bloqueados por deslaves de grandes proporciones entre los kilómetros 95 al 125 de la Interamericana.
“Con mi familia dormimos en el vehículo, no tenemos comida ni agua, pero hay otra gente que está peor porque iba en autobús y durmió ahí”, dijo a la radio Emisoras Unidas uno de los automovilistas afectados.
El mismo conductor lamentó que desde la tarde de ayer, momento en que ocurrió el mayor derrumbe en el kilómetro 95, no ha llegado maquinaria para despejar el camino.
Otros automovilistas, en su afán de llegar a destinos como Quetzaltenango o Totonicapán, se desviaron por la Costa Sur, sin embargo, la circulación por la carretera CA-2 también se ha visto afectada por los daños en el puente San Francisco, km 126.5 de la ruta al Pacífico, Suchitepéquez.
Escasez
Los estragos económicos derivados de la incomunicación vial se comienzan a sentir con el desabastecimiento de combustible. Luis Ayala, subjefe de la Dirección General de Hidrocarburos, confirmó que unos 30 camiones cargados con carburante no han logrado abastecer las estaciones de servicio, por los bloqueos en las rutas al Pacífico e Interamericana.
Ese problema ya origina desabastecimiento en Retalhuleu, Suchitepéquez, Quetzaltenango, Sololá y Totonicapán.
En algunas gasolineras ya se han comenzado a colocar conos anaranjados como señal de "no hay combustible".
Nuevo derrumbe
La lluvia produjo este martes otro derrumbe que bloquea por completo el kilómetro 174 de la ruta Interamericana, en Totonicapán.
Ese incidente frustra los esfuerzos de obreros y maquinaria que apenas ayer en la tarde habían habilitado un carril en el kilómetro 171, donde ocurrió el fin de semana el deslizamiento que mató al menos a 25 personas y otras 15 permanecen soterradas.
La Dirección de Protección Vial (Provial) mantiene la recomendación de no utilizar las carreteras para exponerse a peligros, ya que las laderas de ésta y cualquier otra carretera principal están sumamente saturados de agua y pueden ocurrir derrumbes.